09 Sep

En busca de la felicidad

Vivimos en un ambiente cambiante y demandante, sumidas entre el ajetreo de las muchas actividades que tenemos que cumplir. Siempre corriendo en contra del reloj, nunca nos detenemos, nunca tenemos el tiempo para dedicarnos a nosotras, para pensar en nosotras. Somos madres, hijas, hermanas, esposas y trabajadoras. ¿Te suena familiar? Seguro que sí. Y quieres saber que es lo curioso, que hacemos todo eso porque las mujeres estamos en busca de la felicidad, pero en medio de todas esas actividades y fechas que cumplir nunca somos realmente felices.

Entonces ¿dónde está el problema?

Desde niñas nos crían para cumplir un rol en la sociedad, delimitando nuestro comportamiento, nuestros deseos incluso nuestros sueños, por lo que se supone una mujer debe querer. Así que estudiamos una carrera que no siempre es la que de verdad queremos, nos enamoramos con miras a casarnos, tener los hijos, la casa, el auto, incluso las mascotas. Seguimos el plan, nos esforzamos por ser las mejores madres, sin dejar de ser las mejores hijas, cuidando ser las mejores esposas y a su vez las mejores empleadas. Lo queremos todo.

Así que trabajamos y no paramos. El día tiene 24 horas y la semana siete días, pero nunca parece ser suficiente. Se acortan nuestras horas de sueño y aumentan los libros en la repisa que dijimos que leeríamos. Cada vez que pasamos por el parque prometemos que el sábado entrante saldremos a correr, tomar aire fresco y comenzar a hacer algo por nosotras para variar. Pero nunca llega.

El peso del estrés comienza, a caer haciendo estragos en todas las esferas de nuestras vidas. Nos volvemos irritables aunque no estemos en esos días del mes, comienzan las migrañas y la tensión en el cuerpo aumenta. Nos sentimos fatal, pero el mundo continua moviéndose y no para porque nos sintamos mal. Se supone que estamos haciendo todo eso porque eso nos llevará a la felicidad ¿Y entonces por qué no nos sentimos felices?

Y de pronto llega una noche del viernes, los niños se han ido a quedar donde sus abuelos y nuestro esposo se fue de tragos con unos colegas. Estamos solas y en ese momento en el que podríamos hacer cualquier cosa, no hacemos nada ¿sabes por qué? Porque ya no sabemos quiénes somos y nos es difícil definirnos sin ellos.

No suena muy bien ¿cierto?

Por supuesto que no.

Eso podemos llamarlo el punto de inflexión, y aunque darnos cuenta que no tenemos la menor idea de quienes somos en ese momento. Que dejamos de lado nuestros sueños y deseos, que quizás no logramos nada de lo que queríamos o tal vez muy poco, eso genera una bola de nieve de sentimientos y pensamientos negativos que pueden arrastrarnos al abismo. Pero darnos cuenta de ello puede acercarnos al primer paso de las mujeres en busca de la felicidad.

 

El paso 1: Toma una respiración profunda que dure toda la vida.

Darte cuenta de todo esto puede resultar abrumador y la necesidad de moverte, de cambiar de perspectiva es el primer impulso. Pero ¡detente! Escoge un momento del día para ti, comienza por sólo cinco minutos, elige un lugar cómodo libre de ruidos y distracciones. Apaga el celular y la tv por unos momentos. Adopta una posición cómoda, puede ser sentado en una silla, acostada en la cama o esterilla, incluso sentado en la posición de loto. Mantén tu postura erguida, cierra los ojos y toma respiraciones lentas y profundas.

¿Estoy hablando de meditación?

No. Estoy hablando de algo incluso mejor, la práctica de Mindfulnes.

Una práctica basada en la meditación y usada por la neurociencia que ha probado numerosos beneficios para el organismo. La premisa principal es centrarte en el aquí y en el ahora, adoptando una conciencia plena y apertura comprensiva.

Durante esos minutos respirando, se trata de centrarte en las emociones, sensaciones y percepciones del momento, dejando de lado las preocupaciones acerca del futuro incierto y del pasado perseguidor. Está comprobado que después de las ocho semanas de meditación continua, dedicando diez o veinte minutos cada día, tu corteza prefrontal se modifica e incrementa el uso del lado izquierdo del cerebro, que está asociado con el bienestar. Mejora tu creatividad, concentración y capacidad de resolver problemas. Aumenta las conexiones neuronales y mejorar la plasticidad cerebral. Y es el mejor tratamiento para disminuir el estrés y mejorar tu estado de ánimo.

Te invito a unirte al Reto de Mindfullnes con diez minutos de meditación diaria durante ocho semanas. Puedes irnos comentando tu progreso semana a semana y los beneficios que ha traído a tu vida.

El cambio está en tus manos.

El primer paso en busca de la felicidad debes darlo tú.

¿Qué estás esperando?

 

Escrito por

Psicóloga y escritora Nathaly Meléndez.

 

Para cualquier consejo, duda o consulta puedes escribirle a nathaly.melendez.ulrrich@gmail.com o psicoconsultorio@gmail.com

O seguirla en su página de Facebook Psicoconsultorio online.

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Comentarios (2)

Anel Moran
11/09/2017 Reply

Hermoso mensaje, me he sentido muy identificada. Gracias por tus consejos son geniales

Nathaly Hernández
11/09/2017 Reply

Me encantó muchisimo el post. La verdad es que el día a día nos consume a las mujeres entre todas las facetas que debemos ejercer. A veces tambien la misma presión del circulo familiar no nos permite relajarnos, pero tener siempre un momento para nosotras, algun placer que nos pertenezca de forma egoista creo que es positivo para mantener la cordura.

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